sábado, 22 de diciembre de 2007

2007 - Médicos Sin Fronteras

SUEÑO EN RIESGO

Con muestra fotográfica sobre la violencia se estrenó el Portal de los Museos de la UN, en el marco de los 140 años de la institución.
Agencia de Noticias UN – Bogotá.- La exposición fotográfica Sueño en riesgo, que retrata la zozobra que viven los habitantes de tres municipios ubicados en zonas de violencia del país, comenzó la última etapa de su recorrido por Colombia.

El encuentro artístico reúne un total de 51 fotografías de tres reconocidos reporteros gráficos: Jesús Abad Colorado, de Colombia; Dana Lixenberg, de Holanda, y Stephan Vanfleteren, de Bélgica, que muestran diferentes facetas de la vida bajo condiciones de riesgo por la violencia, la miseria y el desplazamiento en tres poblaciones ubicadas en Norte de Santander, Sucre y Córdoba.

Con la muestra, que tiene lugar en el Claustro de San Agustín y hace parte de la celebración de los 140 años de la UN, el Portal de los Museos abrió oficialmente su programación de actividades.

En este lugar, la Universidad aspira a mostrar todo su patrimonio cultural, considerado como el más variado y completo del país por el número de piezas, que se aproxima a un millón.
La exposición es organizada por Médicos sin Fronteras, MSF, y cuenta con el apoyo del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, Iepri, el Doctorado Interfacultades en Salud Pública y el Sistema de Patrimonios y Museos de la Universidad Nacional de Colombia.

Juan Felipe Espinosa, asistente de la coordinación interseccional de MSF, explica que el principal objetivo de la exposición es “visibilizar la situación de penuria y dificultad que viven las víctimas del conflicto colombiano a través de una serie de imágenes tomadas en tres departamentos colombianos”. Este trabajo pictórico se realizó entre el 2005 y 2006.

La exposición ya recorrió nueve ciudades colombianas: Cali, Cartagena, Cúcuta, Manizales, Medellín, Pereira, Santa Marta, Sincelejo y Villavicencio. Así mismo, se presentó en Holanda, Canadá, Inglaterra y España. Espinosa comentó que luego de concluir la exposición en Bogotá, el 30 de octubre, continuará su periplo por Holanda y Tailandia.

La exposición cuenta simultáneamente con tres muestras callejeras, en tres lugares estratégicos de la ciudad.

Los autores
La exposición se dividió en tres etapas. La primera, con el título de Bajo amenaza constante, le correspondió al fotógrafo Abad Colorado, comunicador social de la Universidad de Antioquia, reconocido reportero gráfico que cuenta, entre sus logros, con tres premios nacionales de periodismo, además de ser el coautor del libro Relatos e imágenes.

El trabajo de Abad Colorado fue realizado en el municipio de La Gabarra. En este parte de la exposición, según Juan Felipe Espinosa, se muestra “el acoso constante en que viven las poblaciones asediadas por el conflicto armado sea el actor que sea”.

La segunda fase, bajo el título de La miseria del desplazamiento, le correspondió a Dona Lixemberg, que ha colaborado para publicaciones internacionales como The New Yorker, Newsweed y Vibe. Ella visitó durante varias semanas barrios de invasión en Sincelejo e hizo un trabajo fotográfico de las vicisitudes de sus habitantes.

“Muestra las víctimas del desplazamiento y sus asentamientos. Cómo viven ellos y la dignidad con la que viven su condición“, comentó el funcionario del organismo internacional.
La tercera parte, titulada Retorno a ninguna parte, le correspondió a Stephen Van Fleteren, ganador en varias ocasiones del World Press Photo y autor de los libros Elvis&Presley (1999) y Flandrien (2005). Fleteren realizó el trabajo fotográfico en el municipio de Saiza, en el departamento de Córdoba.

“Lo tratamos de graficar mostrando el retorno de una comunidad en Saiza cuando volvían a su comunidad de origen”, explicó.

Para el profesor Saúl Franco, Director del Doctorado Interfacultades de Salud Pública de la UN, esta exposición es “muy sabia” debido a que “la violencia, como con otras cosas de la vida, se puede utilizar mercantilmente, incluso, diría, que se hace pornografía con este tema. En cambio, esta exposición me parece muy respetuosa y recoge por una parte expresiones clarísimas del enorme dolor que la violencia ha traído”.

Para el 22 de octubre está programada una visita comentada de la exposición por parte de uno de los autores participantes, el colombiano Abad Colorado. Este evento será en el Portal de los Museos del Claustro de San Agustín. Un día después, en el auditorio de Genética de la UN se realizará un panel titulado: Conflicto, desplazamiento y salud: imágenes, realidades y desafíos.

Fuente:
Créditos:
Universidad Nacional de Colombia
Rector
Moisés Wassermann

Vicerrectoría de Sede Bogotá
Vicerrector
Fernando Montenegro

Doctorado Interfacultades de Salud Pública
Saúl Franco

IEPRI, Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales
Gabriel Misas

Médicos Sin Fronteras - Holanda
Hernán del Valle, Jefe de misión


SUEÑO EN RIESGO es una exposición de Médicos Sin Fronteras

Curaduría
Médicos sin Fronteras
Olga Ruiz

Fotografías
Dana Lixenberg
Jesús Abad Colorado
Stephan Vanfleteren

Claustro S. Agustín - Universidad Nacional de Colombia
Gestión del proyecto museográfico
Edmon Castell

Coordinación de museografía
Jacques Guevara
Julián Arango (MSF)

Diseño gráfico
Julián Roa

Coordinación logística
Claudia Gutiérrez
Jeffer Buitrago
Juan Felipe Espinosa (MSF)

Coordinación panel IEPRI
Flor Alba Romero

Conservación preventiva
Waleska Massy

Montaje
Alfonso Rozo
Dario Fontecha
Juan José Abril

Monitores de Públicos
Nelsy Jazmín Benavides
Yaneth Mora
Sonia Serrano
Fabio
Elisabeth
Yuliana Vélez

Mantenimiento
Olga Morales
Leonardo Vargas

Producción de textos e imágenes
Pablo Rincón
Santiago Forero
Carlos López
ASAFOTOTALLER

Agradecimientos:
Angel España
Bertha Andrade
Claudia Fontseca
Egberto Bermúdez
Hernando Marenco
John Alejandro Torres
Juanita Montoya
Orminsul Urrego
Patricia Rozo
Sandra Molano

Con la colaboración de:
Archivo Central e Histórico de la UN
Casa Museo Gaitán UN
Museo de Arte de la UN
Unimedios

Con el apoyo de:
Sistema de Patrimonio y Museos UN
Vicerrectoría de Sede Bogotá

2004 - Museo de Desarrollo Urbano

La fotografía urbana, máquina del tiempo
Una exposición del Museo de Desarrollo Urbano de Bogotá a cargo de Edmon Castell

Con el montaje de la exposición -La fotografía urbana, máquina del tiempo- en el impresionante edificio del Archivo Distrital el pasado mes de abril de 2004, se estrenó El Museo de Bogotá (sic).

“Consecuente con su misión de explorar las vías a partir de las cuales la memoria de una ciudad se crea, representa, institucionaliza, disemina y congela en una comunidad” como anota Edmon Castell, curador de la muestra, “la exposición tuvo como objetivos, por una parte, revisar la transformación de la imagen de la ciudad en el último siglo y, por otra, introducir al visitante en el ámbito de la fotografía urbana”.

Populardelujo publica a continuación algunas de las imágenes que hicieron parte de la muestra.“La transformación de Bogotá en el último siglo ha sido vertiginosa” anota María Candelaria Posada en la presentación de la exposición. “Muchas de las edificaciones y de las obras de infraestructura que se construyeron durante este período se convirtieron en hitos identificables para algunas generaciones que asimismo vieron desaparecer gran parte de ellas en muy poco tiempo. La ciudad de hoy es, en muchos casos, la decantación de la ciudad de ayer. Para la mayoría de los bogotanos, ese pasado es desconocido o bastante difuso debido, en parte, a ese proceso de transformación que pocas veces tienen tiempo de asimilar de una manera consciente” (María Candelaría Posada, directora (e) del IDCT) .

“En menos de doscientos años de existencia de la fotografía, los fotógrafos profesionales, aficionados, espontáneos o locales han producido una gran cantidad de imágenes de diversas ciudades que muestran escenas de la vida cotidiana, edificios, ceremonias, etc. del pasado “tal como fue”. (…) La fotografía urbana está conectada con la sensación de un mundo que desaparece. (…) La nostalgia que proyectamos en ellas es un sentimiento que no se dirige hacia el pasado en sí sino hacia las ausencias del presente. Las fotografías evocan “aquello que ya no somos”, todo aquello que hemos perdido. Las fotografías como indica el escritor Salman Rushdie refiriéndose a las imágenes de su infancia, se convierten en artefactos que nos recuerdan que es nuestro presente el que se ha vuelto extraño y que el pasado es nuestro hogar “aunque un hogar en una ciudad perdida en la niebla del tiempo”. (Edmon Castell, curador del Museo de Bogotá).

Fuente:
http://www.populardelujo.com/inspiracion/fotografia_urbana.htm

+ Links:
http://www.museodebogota.gov.co/descargas/publicaciones/pdf/maquina.pdf

Créditos:

Alcaldía Mayor de Bogotá
Alcalde Mayor
Luis Eduardo Garzón

Instituto Distrital de Cultura y Turismo
Directora
Laura Restrepo

Director Observatorio de Cultura Urbana
Hernando Gómez

Museo de Bogotá
Director
Luis Carlos Colón Llamas

Curaduría
Edmon Castell

Coordinadora de exposiciones
Carolina Corredor Rojas

Programación pedagógica
Adriana Vivas

Conservación preventiva
Alejandra Garavito

Audiovisuales
Javier Eduardo Martínez

Coordinadora de investigaciones
Natalie Rodríguez

Asistente administrativa
Diana Vivas

Diseño y diagramación de textos de apoyo
Pablo Enrique Rincón
Carlos Alberto López

Montaje Cámara Oscura
Lina González
Miguel Cárdenas

Montaje
Leonardo Castillo

Agradecimientos
Archivo de las Fuerzas Aéreas de Colombia
Center for Creative Photographie
Editorial Omega
Gabinete de Fotografía Urbana
Moving Images Network
Musée Virtuel du Canadá
Museo Aeroespacial
Museo de Arte Moderno de Bogotá
Museu del Cinema de Girona
Museu del Vent
Alejandro Beer
Andreu Mayayo
David Iglesias
Débora González
Eduardo Quintero Jr.
Guillem Mundet
Josep Pons
Luke Young
Manuel H.
Marie-Paule Jungblut
Marta Acuña
Mayor Raul Gutierrez
Otto Vergara
Phil Ethington
Sally Brooks

2004 - Archivo de Bogotá

Metamorfosis de una Ciudad. Bogotá en el lente de Paul Beer.

La transformación del paisaje urbano existente para adaptarlo a nuevas necesidades no es un fenómeno moderno. Ninguna ciudad ha permanecido intacta o inmutable. Lo específico de los tiempos modernos, por encima de todo, es que el ritmo de transformación se ha acelerado de manera vertiginosa para dar paso a nuevos desarrollos. De esta manera los paisajes urbanos se transmutan con gran rapidez con la desaparición o modificación de calles, edificios y la construcción de otros nuevos.

Como reacción contra esta creciente fugacidad del entorno urbano, cada vez es mayor el deseo de conservación derivado en parte de la conciencia que acarrea la destrucción del patrimonio y en parte de una necesidad de pertenencia y de vínculo con el pasado.

Lo importante, de alguna manera, es entender que la noción de patrimonio cultural de las ciudades se define constantemente y, a veces, en oposición a los procesos de urbanización dominantes.

El debate en torno a la conservación de la ciudad antigua y la construcción de la ciudad del presente es, hoy en día, más abierto y plural, gracias a nuevos puntos de vista surgidos de la experiencia y criterios más decantados.

Nuevos enfoques que, en síntesis, enriquecen la gestión de la memoria urbana y confluyen en la idea que heredar es transformar, y que para transformar es necesario, antes que nada, conocer el patrimonio urbano y la historia de la ciudad.

En el año 2003, el Museo de Bogotá adquirió parte de la colección del fotógrafo alemán Paul Beer (1904-1979). Este fondo, conformado por 850 ampliaciones fotográficas originales, es uno de los más importantes para reconstruir algunos aspectos de la transformación urbana de Bogotá.
“Metamorfosis de una ciudad: Bogotá en la lente de Paul Beer”, es una antología de esta colección referida a algunos aspectos del proceso de modernización de Bogotá entre 1950 y 1970.
La coordinación de la curaduría y museografía de esta exposición estuvo a cargo de Edmon Castell.

Puede descargar el guión completo de la exposición en:
http://www.bogota.gov.co/vis/meta.htm
http://www.museodebogota.gov.co/descargas/exposiciones/temporales/pdf/paul_beer.pdf


"Museos y paisajes urbanos. Una dialéctica en construcción."
Conferencia a cargo de Edmon Castell en el marco de la exposición

Cuando se derriba un edificio o se excava en un lugar específico, desaparece un espacio familiar y se crea otro nuevo. Al mismo tiempo, se desvanece una determinada historia de uso y de significado que estaba asociada con ese lugar particular.

Hoy en día, la maquinaria y economías modernas pueden metamorfosear, de golpe, el paisaje urbano de una ciudad haciendo desaparecer calles, edificios, hitos... Prácticamente al mismo tiempo, y como reacción contra esta creciente fugacidad de las cosas, cada vez es mayor el "hambre racional por tener un cierto grado de pertenencia" y continuidad con el pasado.
El sentido común nos indica que sólo podremos gestionar correctamente el patrimonio y los paisajes urbanos de nuestras ciudades si nos damos cuenta que "heredar es también transformar" y que para transformar, es preciso conocer antes aquello que puede ser removido o alterado.

Dentro de esta tensión, los museos urbanos han constituido -y posiblemente continuan constituyendo- un poderoso instrumento para preservar este nuevo "derecho a la ciudad" que tienen los ciudadanos y que consiste en el acceso y conocimiento público de la historia de su ciudad.

En síntesis, la conferencia busca hacer comprender el papel que han desempeñado, historicamente, los denominados "museos urbanos o de ciudad" en relación a la gestión de los paisajes y memorias urbanas.

+ links:
http://www.museodebogota.gov.co/servicios/actividades/lunes_museo/pdf/lunes%2027junio.pdf


Créditos:

Alcaldía Mayor de Bogotá
Alcalde Mayor
Luis Eduardo Garzón

Instituto Distrital de Cultura y Turismo
Directora
Martha Senn

Observatorio de Cultura Urbana
Director (E)
Adiela García

Museo de Bogotá
Director
Luis Carlos Colón Llamas

Coordinación de curaduría y museografía
Edmon Castell

Coordinación de montaje de exposiciones
Carolina Corredor Rojas

Coordinación pedagógica
Juanita Barrera

Montaje
Darío Fontecha

Conservación Preventiva
Camila Zuluaga
Diana Díaz

Documentación
Maria Alejandra Garavito
Miríam Montaño
Diana Díaz

Atención de Públicos
Gloria Carrillo
Fernando Rojas

Producción de textos de apoyo
ASA Fototaller

La muestra “Colombia, contribución a la modernidad”
Es una idea de:
Maria Pia Fontana
Miguel Mayorga
con la colaboración de la Universitat Politécnica de Catalunya

Comunicaciones
Adriana Padilla
Fredy Ávila
Rafael Caro

Diagramación material de difusión
Yésica Acosta

Gestión Administrativa
Ana Constanza Reyes

Agradecimientos
Alejandro Beer
Joan Fontcuberta
Lourdes Roca
Diego Patiño
Claudia Agudelo
Fernando Rodríguez
Marta Emilia Rincón
Fabiana Cujía
Miguel Ulloa Moreno


+ Info sobre Paul Beer:
http://www.lablaa.org/blaavirtual/antropologia/pia/pia10.htm

El Portal de Museos de la UN

El profesor Edmon Castell, asesor de la Vicerrectoría de Sede Bogotá para el Proyecto Museológico, considera que las instituciones museales de la Universidad han funcionado de forma autónoma hasta el momento, lo que puede ser una fortaleza, en la medida que tengan proyectos propios, capacidad de liderazgo e iniciativas sobre su tema.

“Pero, en cualquier caso, partir de allí genera una dispersión de esfuerzos, aislamiento y que no se conozcan más allá del campus de la Universidad”, afirma. Por esta razón, dentro del proyecto museológico se pretende convertir el Claustro de San Agustín, junto al Palacio de Nariño, en el Portal de Museos de la Universidad Nacional de Colombia. Aunque esta iniciativa ha comenzado en Bogotá, el objetivo es que a largo plazo se integren y participen todos los museos de la Universidad, para poder implementar dos ejes de acción fundamentales: estandarización de las políticas museales y accesibilidad de las colecciones.

Se deben establecer puntos de encuentro entre los museos para lograr “que todos hablen con su acento, pero en el mismo idioma. Que se entienda que todos juntos, pese a sus diferencias, conforman un solo museo”, insiste el profesor Castell.

Se trata de una propuesta que aspira a superar una asignatura que tienen pendiente la mayoría de instituciones universitarias en el mundo: la de reforzar sus vínculos con la sociedad más allá de las aulas y el campus.

Precisamente para dar respuesta a este reto, el Portal de Museos será un punto de encuentro para docentes, estudiantes y ciudadanos. El Portal de Museos buscará dar a conocer las colecciones de la Universidad Nacional de Colombia, fruto de labores de investigación y conservación realizadas en sus 140 años de historia.

“Mediante este nuevo instrumento de gestión del patrimonio cultural, la Universidad Nacional está en capacidad de sorprender a la sociedad presentando temas nuevos de forma periódica. Ese será un resultado visible en menos de cinco años”, concluye el profesor Castell.

Fuente:
http://unperiodico.unal.edu.co/ediciones/102/11.html

+ Links sobre el Claustro San Agustín, sede del Portal de Museos de la UN:
http://www.unperiodico.unal.edu.co/ediciones/73/09.htm

Los Museos de la Universidad Nacional

Viaje al gran museo de la U
Equipo periodístico,Unimedios

Hace algunos años, el profesor Edmon Castell creó en Cataluña el Museo del Viento (www.museudelvent.net), un lugar para entender el viento como fenómeno meteorológico y como cultura. Hoy está metido de lleno en una tarea monumental: coordinar el proyecto para crear un Sistema de Patrimonio y Museos de la Universidad Nacional de Colombia.
Cuatro meses atrás, el profesor Castell llegó a una certeza: “Solo por volumen de artefactos, las 20 colecciones e instituciones museales de la Universidad constituyen el museo más grande y diverso de Colombia”. Calcula que la colección llega al millón de piezas, cifra que dejaría en segundo lugar al Museo del Oro, con 50 mil, en tercer lugar al Museo de la Universidad de Antioquia, con 48 mil, y en cuarto lugar al Museo Nacional, con 20 mil.
“Pero lo que realmente importa no es la cantidad, sino la diversidad. El ámbito de actuación de este sistema-museo es prácticamente ilimitado, puede hablar de cualquier cosa del universo. Esa es su fortaleza más importante”, sostiene Castell.
Además el Sistema de Patrimonio y Museos de la Universidad Nacional no solo está en Bogotá. Las otras sedes permiten que sea descentralizado, que no esté confinado en un solo espacio y que su radio de acción sea amplio. Después de advertir estas ventajas, comenzamos el largo recorrido.
De todo para todos
Llegamos al Museo de Historia Natural, con sus nueve recintos. Al entrar nos encontramos con un zoológico, donde se destacaba un cóndor enorme que habitó en la Universidad en la década de 1970 y era alimentado con mollejas de pollo por el maestro Obregón. Cuando murió, fue disecado y ahora reposa en el área de las aves.
Vimos también el esqueleto de una ballena de nueve metros y con solo hundir un botón pudimos escuchar su canto. Decenas de niños de colegio se agolparon alrededor de ella y con su natural curiosidad hundían cuanto botón aparecía para buscar una respuesta o un sonido que pudiera devolverlos años atrás. No sabían ellos que estaban frente a la única ballena interactiva de Latinoamérica. Unos metros más allá vimos un tablero electrónico que mostraba las especies más exóticas de la biodiversidad colombiana.
El recorrido se hacía extenso, pero crecía la curiosidad. Entonces llegamos al Museo de Arquitectura. Y entre dibujos, documentos y maquetas pudimos observar la colección de planos del arquitecto Fernando Martínez Sanabria y los planos de la Ciudad Universitaria de Bogotá, diseñada por el alemán Leopoldo Rother. El trazado imitaba la silueta de un búho, símbolo del conocimiento.
Más tarde pasamos al Museo de Arte. Vimos una colección de las primeras réplicas de esculturas, grabados y calcografías del Museo de Louvre, el British Museum y otros europeos, que dan cuenta de la historia del arte universal. Traída por el maestro Roberto Pizano en 1926, la colección tiene obras como un busto de medio cuerpo del dios Amon (arte egipcio, 1350 a.c.) y el Trono de Ludovisi (arte griego, 450 a.c.). Y vimos también los óleos de Carlos Rojas, Luis Caballero, Juan Antonio Roda y el Mural para una fábrica socialista, de Beatriz González.
Era imposible detenerse en cada una de las piezas. Las visitas transcurrían con mayor velocidad, pero no podíamos dejar de lado el Museo de Historia de la Medicina. Allí vimos microscopios del Renacimiento y el Barroco, el primer respirador artificial de principios del siglo XX, un electrocardiógrafo portátil y morteros para hacer píldoras. Fuimos sorprendidos por una colección dermatológica, única en el mundo, de mascarillas de cera, de tamaño natural, que con crudo realismo nos permitieron observar patologías típicas de la época, como tuberculosis, lepra y sífilis.
Después visitamos el Museo de la Ciencia y el Juego, donde los niños agotaban su curiosidad en la sala interactiva. Una de las secciones que más los atrajo fue la del mundo de las burbujas, que les enseña el principio físico de la tensión superficial del agua. Este fue el primer centro interactivo de ciencia que se inauguró en Colombia, el segundo en Suramérica y el tercero en toda Latinoamérica y el Caribe. Sus servicios son múltiples: visitas guiadas, venta de material didáctico, realización de montajes interactivos, talleres para diversos públicos, formación de profesores, alquiler temporal de montajes del museo para exposiciones, y hasta asesoría en la creación de pequeños museos interactivos.
Cuando caía la tarde llegamos al Museo Entomológico. Su director, el profesor Édison Torrado, calculó que allí había cerca de 70.000 insectos, organizados en 15 órdenes y 200 familias. Sin mucho tiempo a nuestro favor, vimos reposando a la hormiga arriera, que tiene la costumbre de arrancar pequeños pedazos de hojas y, en fila ordenada, transportarlos en sus espaldas hasta su nido. Y vimos también a la hormiga loca, llamada así por el nerviosismo con que se mueve.
Las cinco áreas del Museo Entomológico (taxonómica central, taxonómica didáctica, insectos inmaduros, económica didáctica y publicaciones taxonómicas) les permiten a cultivadores, investigadores y estudiantes profundizar en el mundo de los insectos que habitan nuestro país.
Era inocultable nuestro deslumbramiento, pero aún faltaba mucho por ver y descubrir. Por ejemplo, el Museo Paleontológico, ubicado en Villa de Leiva. Allí reposa un saurio de hace 540 millones de años, proveniente de Bolivia. También está el fósil de un banano de hace 130 millones de años. También se exhiben fósiles de vertebrados, saurios marinos, peces y restos de plantas.
Quedamos con deseos de ver el Museo Interactivo de Manizales, llamado Samoga, que significa “lugar del asombro” en la lengua de la cultura nativa Umbra. La sala de exposiciones cuenta con diversos módulos correspondientes a energías, luz, hidráulica, manejo mecánico de un automóvil, poleas, agua, multiplicación de la imagen y formación de burbujas. Samoga coordina los programas del Observatorio Astronómico de Manizales (OAM) y su Planetario Móvil.
Hubiésemos querido ir al Museo de Insectos de la Sede Palmira, donde es posible encontrar la Thysania agrippina, una de las mariposas más grandes, cuyas alas llegan a medir hasta 25 centímetros. Un tercer museo entomológico se encuentra en Medellín. Allí pueden verse avispas papeleras, llamadas así porque construyen su panal de papel. También están las mántides que giran la cabeza 360 grados. Una de las que más llama la atención es la mantis religiosa. Le dicen así porque su posición corporal hace pensar que está rezando. La palabra mantis en griego significa profeta.
En medio de tantas sorpresas, faltaba hacer mención del Museo Organológico Musical. Un total de 240 piezas, entre las que hay instrumentos y grabaciones de la música tradicional colombiana. Su colección cuenta con exponentes de las cuatro familias de instrumentos –cordófonos, aerófonos, idiófonos y membranófonos–, que han sido construidos e interpretados por comunidades indígenas o campesinas de nuestro país y que en ocasiones vienen de otras latitudes.
Ese es el caso de los instrumentos originales donados por la Ópera China a la Universidad Nacional en su visita de 1963. Allí encontramos el Ju chin y el Er gu, dos cordófonos elaborados con cuerdas de seda, piel de culebra, crin de caballo y bambú, que en el país asiático son clasificados como instrumentos de seda.
Faltaron muchas piezas por ver. No fuimos testigos de las 43 mil especies de plantas del Museo Herbario, de Medellín, las 2.778 piezas del Museo de Mineralogía o los 1.400 objetos relacionados con el mundo de los hongos. Fue imposible abordar la totalidad de este descomunal sistema-museo, el más grande y diverso de Colombia, que se extiende por el país con más de un millón de piezas. La visita terminó cuando caía la noche. Después de un día de sorpresas tuvimos que volver al ruido de la gran ciudad.

Fuente:
http://unperiodico.unal.edu.co/ediciones/102/11.html

jueves, 20 de diciembre de 2007

2006 - Museo de Arte Colonial

EL CASTILLO INTERIOR.
Patrimonio y memoria de la orden de la orden de las Carmelitas Descalzas del convento de Santafé de Bogotá.
XVII-XXI.
El Castillo Interior es una exposición que juega con el rico patrimonio cultural y bibliográfico de la comunidad de las carmelitas descalzas, recompone y presenta algunos de sus elementos en formas nuevas, y los redirecciona hacia nosotros para que su patrimonio se convierta en nuestra memoria. La coordinación de la museografía y curaduría quedó a cargo de Edmon Castell.

+ Imágenes:
http://www.mottif.com/secciones/exposiciones/museo_arte_colonial.htm
http://www.mottif.com/secciones/impresos/museo_arte_colonial.htm

Créditos:

Ministerio de Cultura
Ministra
Elvira Cuervo de Jaramillo

Museo de Arte Colonial
Directora
Constanza Toquica

Curaduría
Marta Fajardo

Diseño y Gestión del Proyecto Museográfico
Edmon Castell

Coordinación de Museografía
Patricia García Riveros

Diseño Gráfico
Mottif

Coordinador de Divulgación
Carlos Rojas C.

Coordinadora Área Educativa
Mónique Plazas H.

Atención de Públicos
Sígrid Castañeda

Conservación Preventiva
Januario Díaz R.

Montaje
Dario Fontecha
Harold Buitrago
Germán león

Documentación
Marina González de Cala
Julio César Barón Fernández
María Cecilia Álvarez White

Asistente dirección
Tatiana Lara R.


Administración
Museo de Arte Colonial
Alfonso Tenjo
Asociación de amigos del Arte Colonial
Teresa Morales de Gómez, directora ejecutiva
Adriana Díaz

Fotografía
ASA Fototaller

Producción de textos de apoyo
Pablo Rincón
Carlos López
Santiago Forero

Agradecimientos
Amparo Carrizosa
Martha Lucia Alonso
Patricia García
Rafael Humberto Castro Fernández
Sacerdote José Manuel Molina
Iglesia de Santa Teresa de Ávila en Bogotá
Comunidad de las Carmelitas Descalzas de Bogotá
Marzia de la Trinidad
Alexandra de Jesús Crucificado
Beatriz de san Juan de la Cruz
Fátima de Jesús
Guadalupe de Jesús
Helena de la Eucaristía
Jenny de San Alberto
Juliana de la Resurrección
Kelly del Niño Jesús
Lucila María de la Cruz
Lucy de la Virgen del Carmen
Marinelba de Nuestra Señora de la Misericordia
Martha de santa Teresa
Martha del Divino Maestro
Martina de santa Teresita
Paulina de Cristo Sacerdote
Sara Consuelo del Sagrado Corazón
Socorro del Santísimo Sacramento
Enith Liliana Acosta
Paola Ramírez

2006 - Biblioteca Nacional de Colombia

El CENTRO DE DOCUMENTACIÓN MUSICAL, 1976-2006

Esta exposición, a cargo la museografía de Edmon Castell, fijó su atención en la labor de conservación y difusión del patrimonio musical de Colombia desempeñada por el CDM en sus treinta años de existencia.
Desde 1976 el Centro de Documentación Musical (CDM) ha reunido materiales de las más diversas tradiciones musicales en Colombia. Partituras, grabaciones, audiovisuales, programas de mano, carteles, recortes de prensa, fotografías y otros documentos, integran colecciones únicas en el contexto de otros centro de documentación, bibliotecas y archivos del país. Éstas han sido el resultado de las labores de compilación realizadas por funcionarios del CDM y de las donaciones llevadas a cabo por diversas personas e instituciones vinculadas con la vida musical.

El CDM celebra sus 30 años de creación con la exhibición de una pequeña pero variada selección de sus materiales. Se ha querido dar un panorama de diferentes tipos de prácticas musicales documentadas en el CDM, por ello, se incluyen desde partituras de música religiosa del siglo XIX hasta los últimos números de la revista A Contratiempo que el CDM publicó a inicios del siglo XXI.

Se ofrece así una nueva oportunidad de apreciar la riqueza y complejidad musical de Colombia pero también de reconocer rasgos de nuestra sociedad y nuestra cultura a través de la música.

+ Imágenes:
http://www.mottif.com/secciones/exposiciones/biblioteca_nacional.htm
Créditos:
Ministerio de Cultura
Ministra
Elvira Cuervo de Jaramillo

Biblioteca Nacional
Directora
Mary Giraldo Rengifo

Centro de Documentación Musical, CDM
Coordinador
Jaime Humberto Quevedo Urrea
Promotor del proyecto

Curaduría
Jaime Cortés, Universidad Nacional de Colombia

Diseño y coordinación del proyecto museográfico
Edmon Castell

Diseño gráfico
Juan Esteban Duque, Mottif

Documentación
Carlos Hernán Perea Luna
Juan Carlos Marulanda López

Conservación
Sandra Angulo
Carlos Barrera
Gilma Castillo de Reyes

Reprografía
Omar Rueda

Montaje
Germán Idarraga Orozco

Producción de imágenes y textos de apoyo
Carlos López
Pablo Rincón

Gestión Administrativa
Mary Sol Novoa Rodríguez

Agradecimientos
Ellie Anne Duque
Jorge Guatame
Juliana Pérez
Gloria Hoyos
Sandra Gutiérrez, Imprenta Nacional
William López

Con la colaboración de
Museo Nacional de Colombia
Cuarteto de Saxofones de Bogotá, Dir. José Eduardo Aguilar

2005 - Gobernación de Arauca

La museología como estrategia para reconocer nuestro pasado común en América Latina

La realización del proyecto Parque Histórico y Ecoturístico Los Libertadores en Tame, Arauca
Clara Piedad JIMÉNEZ HINESTROSA
10 / 2005

Ubicado en el noreste colombiano, justo en la frontera con Venezuela, se encuentra el Departamento de Arauca, territorio que histórica y económicamente ha jugado un papel importante desde la época libertadora, no sólo para Colombia sino para los países vecinos. Allí se encuentran las llamadas “Puerta de la Libertad” y “La cuna de la Libertad” en las ciudades de Tame y Arauca, su capital, respectivamente. Fue en estos territorios donde se integró el Ejercito Libertador, al mando del venezolano Simón Bolívar, que daría la independencia a Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia y Ecuador entre los años 1810 y 1825.


En años más recientes, Arauca ha sido testigo de la huida de los llaneros venezolanos perseguidos por la dictadura de Juan Vicente Gómez, a principios del siglo XX, y de la violencia política colombiana, desatada a partir de la muerte del líder popular colombiano Jorge Eliécer Gaitan, que dio paso en el Departamento y en otras regiones de los llanos colombianos, al nacimiento de guerrillas lideradas entre otros, por Guadalupe Salcedo, quien influyó posteriormente en la formación de diversos grupos guerrilleros en la misma zona, como por ejemplo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC, desde finales de los años 40 del siglo pasado.

Económicamente, desde la década de 1980, se ha venido explotando en la región diversos yacimientos petroleros generalmente a cargo de la Empresa Colombiana de Petróleos – ECOPETROL. El departamento se encuentra situado sobre lo que se conoce como “Cuenca Petrolera de los Llanos Orientales” que permite al país auto sostenerse y exportar el producto por lo menos durante unos 15 años más.

Dentro de este contexto, se encuentra Tame, ciudad de aproximadamente 60.000 habitantes asentados en los Andes colombo – venezolanos, donde la Gobernación del Departamento inició un proyecto llamado Parque Histórico y Ecoturístico Los Libertadores de Tame con el fin de enaltecer diversos aspectos históricos, sociales y culturales de los Llanos Orientales.

El proyecto abarca la construcción de un hotel, un centro de visitantes, un parque con senderos peatonales, ciclo rutas, etc. y el diseño de un centro de interpretación o museo, que es el aspecto en el que se centra esta experiencia.

La museología, como ciencia que estudia los museos, su historia, su influjo en la sociedad y las técnicas de catalogación y conservación, es el área en la que Camilo Sánchez se ha especializado y en la que ha volcado su atención desde que realizó su tesis de pregrado en Diseño Industrial, sobre el diseño de un sistema de transporte, montaje y exhibición para las muestras itinerantes del Museo Nacional de Colombia y una maestría en Museología entre el 2003 y el 2005. A partir de ahí, su trabajo se ha centrado en los museos de Colombia.

Su participación en el proyecto del parque Los Libertadores de Tame está dirigida a hacer realidad el centro de interpretación por medio de recursos museográficos que, según los propios términos de Camilo, permitan brindar a la comunidad herramientas para la interpretación o reinterpretación de su pasado, su presente, y eventualmente, su futuro por medio de la conservación del patrimonio - ya sea éste material o inmaterial - .

La Gobernación de Arauca abrió concurso para la licitación sobre la construcción de este proyecto y la Sociedad Colombiana de Arquitectos, que es la que realiza la coordinación general del parque, fue la encargada de evaluar cada propuesta y escoger un equipo conformado por profesionales de diversas áreas del conocimiento, historiadores, antropólogos, economistas, biólogos y museólogos para asesorar cada parte del proceso. Por el interés de Camilo de materializar espacios y actividades que generen entretenimiento y educación, él y Edmon Castell, su socio, entraron al concurso en el cual finalmente, fueron escogidos.

Actualmente se encuentran en el proceso de aprender sobre la región, escribir el guión museológico, visitar la zona. Y para el equipo en general, las enseñanzas más importantes no están en la investigación bibliográfica, sino en el contacto directo con la región y con la comunidad.

Ellos, como gente del interior del país, han encontrado una imagen diferente a la que se tiene del llano, y en este caso específico del piedemonte llanero, imagen que según Camilo está absolutamente contaminada por ideas románticas y clichés regionalistas que se desbaratan instantáneamente al tener contacto con el paisaje y sus habitantes. Han encontrado la cercanía entre Colombia y Venezuela, que más que eso se traduce en la no discriminación, que a menudo se encuentra en el interior, frente a los venezolanos a quienes despectivamente se les denomina venecos.

Aunque la iniciativa de hacer este parque temático es únicamente de la Gobernación de Arauca, es claro para el equipo que el llano es un territorio sin fronteras políticas. La idea del proyecto no es nombrar ni a Colombia ni a Venezuela puesto que resultaría excluyente en cualquiera de los casos y además no sería aceptado por la comunidad. Por esta razón, en el trabajo museográfico se hará referencia a la independencia de lo que fue la Nueva Granada y no a la independencia de Colombia o Venezuela pues el objetivo es dirigir la temática hacia un territorio mucho más grande. Se quiere dejar presente de que en el llano se originó el movimiento libertador, pero no sólo de uno o dos países sino de toda Suramérica.

En este punto cabe resaltar que un proyecto museológico cualquiera aporta a la construcción de conocimiento no solo de manera mecanicista al exponer un cúmulo de información de realidades aparentemente desconocidas, sino que construye conocimiento por medio del reconocimiento, de si mismo y del otro, a través de la identificación de fenómenos culturales y sociales.
El parque Los Libertadores de Tame es un proyecto que hasta ahora está comenzando, todo el equipo tiene un tiempo de tres meses para la fase exploratoria, en la cual como se dijo anteriormente, se han dedicado a reconocer la zona, a la comunidad y a armar un plan de trabajo que cubra las expectativas con que fue ideado el proyecto. Es decir, un parque temático en el que se reconozca a la región de los Llanos Orientales como una sola y no dividida por departamentos o fronteras entre países.

En esta fase exploratoria, los museólogos han tenido varias dificultades. Principalmente el corto periodo de tiempo y el problema de desplazamiento a la zona, que sufre un intenso conflicto armado, cuenta con deficientes rutas terrestres y restricciones en el acceso aéreo y que son entre otros, limitantes para crear vínculos con la comunidad que permitan reconocer las expectativas que tienen hacia el parque. Sin embargo, se han venido alternando la visita a la zona y han ideado diversas estrategias que estrechen su relación con la comunidad.
Por ejemplo, Camilo y Edmon se han asesorado de investigadores sociales que viven en la zona y han establecido contacto directo con los responsables del museo de Tame, que fue cerrado y cuyos fondos de colecciones eventualmente enriquecerían al nuevo centro. Así mismo, como una estrategia para subsanar los problemas de desplazamiento a la zona, han enviado encuestas para que sean distribuidas en la población con el fin de conocer de manera general sus expectativas sobre el proyecto y saber puntualmente qué les gustaría ver representado en el futuro centro de interpretación.

Pero a pesar de estas estrategias ellos sienten, como en cualquier otro proyecto de esta magnitud, que existen recelos y prevenciones por parte de algunos sectores de la comunidad, que no ven con buenos ojos que un proyecto de este tipo lo lleven a cabo personas que no pertenecen a la región y que son totalmente ajenos a su realidad.

En cuanto a proyectos museológicos, Camilo expresa que es difícil establecer paralelos exactos puesto que cada circunstancia geográfica e histórica genera resultados particulares, se pueden encontrar en el mundo parques temáticos con características similares a Los Libertadores de Tame. Para el caso de América Latina se suelen llevar a cabo importantes proyectos museológicos cuando se hacen hallazgos arqueológicos o históricos de gran importancia, por ejemplo Sipán en Perú, pero por lo general no se suelen destinar recursos importantes a la implementación de equipamientos museales de interpretación cultural enmarcados en proyectos ambientales, que es el pilar de este proyecto.

Aunque el objetivo es realizar un parque regional y existe la voluntad de establecer vínculos con programas similares en países vecinos, aun no se han establecido relaciones con ninguno. Sin embargo, la idea de este parque puede atraer alianzas futuras puesto que lo más importante de este proyecto, y lo que lo diferencia de otros parques naturales y temáticos, es que si bien nace del deseo de explotar un hecho histórico (el inicio de la gesta libertadora), no solo se queda en la celebración de ese hecho sino que integra elementos ambientales y sociales que enriquecen la interpretación y el entendimiento ya no de una fecha y un héroe, sino de una actitud libertaria y liberadora que se mantiene hasta hoy.

En cuanto al aporte de esta experiencia para la integración de América Latina, Camilo resalta que uno de los objetivos de este proyecto es el de reforzar la noción de un solo territorio sin fronteras políticas. De hecho, según sus observaciones, el llano colombiano y venezolano no se siente dividido, es una unidad cultural que trasciende las formalidades fronterizas. En el llano, el ideal bolivariano de integración americana no es un ideal, es una realidad que nos debe servir de ejemplo a nosotros, los colombianos del interior, que creamos barreras sociales y políticas apenas abandonamos la sabana. A nivel latinoamericano es importante porque da paso a que se generen proyectos similares en donde se tratarán temas multinacionales que a través de la unidad o diversidad cultural reforzarán conceptos de integración política y social.

Fuente:
http://base.d-p-h.info/es/fiches/dph/fiche-dph-6744.html

Comentarios
En la actualidad la tendencia hacia la globalización hace pensar en una reorganización mundial donde desaparecen las fronteras físicas para dar paso a unas netamente económicas con las que se regirán las futuras relaciones entre países. Sin embargo, casos como el expuesto anteriormente, son otro ejemplo de una de las múltiples alternativas no económicas en las que se puede pensar en el tema de integración.
Un departamento colombiano, fronterizo y con un grave conflicto armado que ha persistido desde épocas anteriores y que ha minado la situación económica y social de Arauca pese a poder estar en mejores condiciones, debido a la explotación petrolera y al valor histórico que involucra a tantas naciones latinoamericanas, propone un proyecto que haga volver al pasado a los nacionales de cada uno de los países en los que Simón Bolívar intervino para reflexionar de una manera lúdica sobre el legado bolivariano que prevalece aun hoy día pero que Arauca percibe disperso entre el territorio latinoamericano.
Tanto el museo como las demás atracciones de este parque están ideadas para atraer a las naciones bolivarianas hacia los lazos históricos que las han unido desde épocas tan remotas y que aun siguen influyendo en sus estructuras culturales como son la política y la economía, entre otras. Retomando a Camilo cuando se refiere al objetivo museológico de este proyecto, el parque temático Los Libertadores de Tame, es en esencia, un instrumento de cuestionamiento, entendimiento y reinterpretación de la realidad histórica, social y cultural de la región a partir de la conservación del patrimonio bolivariano.


Notas
Esta ficha fue realizada en el marco del desarrollo de la alianza metodológica ESPIRAL, Escritores Públicos para la Integración Regional en América Latina.




+ Links:
http://www.youtube.com/watch?v=YLMhfVu__rM
http://www.youtube.com/watch?v=l_-n6oD2oPw

+ Imágenes:

Ciudad (in)visible

Pie de Página
Ciudad [in]visible - Gráfica e iconografía popular urbana
Edmon Castell, Museo de Bogotá, Colectivo Populardelujo (50 p, IDCT, $15.000)
Por Vanessa Villegas Solórzano

Lo primero que hay que decir es que este libro es un catálogo (es la consecuencia de una exposición que tuvo lugar en el Museo de Bogotá) y, puesto que es un catálogo, la imagen prima sobre el texto, que está ahí para ir trazando un camino entre las imágenes. Pero ellas son lo principal, las reinas de la fiesta. Y así son tratadas. Son muchas, variadas, coloridas, generosas en tamaño, bien diagramadas y están impresas con buena tinta y en buen papel.
Las reinas de la fiesta, las imágenes, son lo que vemos a diario cuando salimos a la calle: las estampitas religiosas, los graffitis y murales, las calcomanías de buses y busetas, las estatuitas de José Gregorio Hernández, made in Taiwán, que se consiguen en cualquier agáchese o tienda esotérica. Lo increíble de Ciudad [in]visible es que a pesar de que su objeto de estudio es nuestro pan de cada día, es posible mirarlo y remirarlo como si fuera algo exótico, y volverlo a mirar para finalmente admirar la calidad que hay en estos objetos y trabajos.
El texto, compuesto por tres ensayos, es corto pero ambicioso, y es claro al afirmar que el asunto no se queda en la exposición, que ella es de hecho algo artificial para este tipo de objetos y manifestaciones (ya que a diferencia de las obras de arte no fueron hechas para estar en un museo) y que lo que se busca en últimas es generar un reconocimiento de eso que “estando presente en el entorno inmediato, no es pensado o, sencillamente, percibido”. En la segunda parte se habla de las diferentes formas que encuentra el “arte popular” para manifestarse e inmiscuirse en la vida, desde los cartelitos que buscan mascotas perdidas hasta los más elaborados mensajes políticos y religiosos. La breve pero increíble historia del Divino Niño del 20 de Julio y de cómo y por qué llegó a convertirse en la imagen más venerada y, así mismo, más vendida en Colombia (que corresponde al último de los textos) es un entretenido relato que vale la pena conocer.
Quisiera reiterar que este es un libro ambicioso sin ser arrogante. No busca subirle el estatus a nada ni a nadie, pero tampoco es pornomiseria. Es, más bien, un trabajo que busca mostrar desde otro ángulo lo que vemos todos los días.


Fuente:

Claustro San Agustín

Unimedios
Claustro de San Agustín empieza otra etapa histórica

El pasado 11 de octubre inició actividades el Portal de los Museos, donde se exhibirá todo el legado cultural de la Universidad Nacional de Colombia, así como colecciones de otras instituciones.
José Luis Barragán Duarte Unimedios


En pleno centro histórico de Bogotá, a unos pasos de la Casa de Nariño y a muy pocos metros del Congreso de la República y de algunas de las más importantes instituciones del Estado, se encuentra el Claustro de San Agustín.
En este lugar, construido a finales del siglo XVI, la Comunidad Religiosa de los Agustinos emprendió, desde ese momento, un proyecto que buscaba ampliar los horizontes de su labor educativa en Colombia.
El proyecto, liderado por iniciativa del provincial, Fray Gregorio Agustín Salgado, tenía como objetivo albergar en sus instalaciones al Colegio Universitario, cuya función era “educar en filosofía y teología a los miembros de la comunidad de Agustinos y otros eclesiásticos”, como lo reseña el artículo San Agustín, testigo excepcional de la historia del país, publicado en mayo del 2005 en UN Periódico.
Con el paso de los años, por diversos motivos, como los altos costos de funcionamiento o las radicales posturas políticas de los mandatarios de turno, como el General Tomás Cipriano de Mosquera, en el siglo XIX, dejó de ser un establecimiento educativo y se convirtió en un espacio dedicado a la actividad castrense.
Un siglo más tarde, en 1971, se convirtió en la sede del Museo de Artes y Tradiciones Populares, que funcionó allí hasta el 2006, cuando el Claustro pasó a ser administrado por la Universidad Nacional de Colombia. Desde agosto de ese año, después de terminar los trámites legales, comenzó el proceso de recuperación de la propiedad.
En abril pasado, el Vicerrector de la UN Bogotá, Fernando Montenegro, anunció que este lugar se convertiría en el Portal de Museos de la Universidad. Allí se exhibiría la colección de piezas de los 25 museos de la UN, que cuenta con la mayor colección de piezas del país, algo más de un millón.
El profesor Montenegro explicó la esencia del proyecto: “los museos han dejado de ser vitrinas o depósitos de documentos y de elementos que dan cuenta del patrimonio cultural del país, para pasar a ser elementos dinámicos, donde se vinculan operaciones académicas, conferencias, seminarios y cosas de este estilo, que continuamente tratan de poner el debate a lo que ha acontecido en el país”.
El pasado 10 de octubre, como parte de las actividades de celebración de los 140 años de la UN, el Portal de Museos de la Universidad Nacional de Colombia abrió oficialmente su programación de actividades, con la apertura de la Exposición Fotográfica Sueño en Riesgo, que reúne los trabajos de tres reconocidos reporteros gráficos.
Hasta el momento, han sido habilitados dos salones. Están ubicados en el costado oriental de la edificación. La exposición que abrió oficialmente el Portal fue instalada en el primer piso.
Un hito
Edmon Castell, director del Sistema de Patrimonio y Museos de la UN, explicó que, según los cronogramas, a finales del 2007 se prevé que las obras concluyan en este sector del edificio. Eso permitirá habilitar más salones para albergar exposiciones.
Castell explicó la importancia de la apertura de este lugar como epicentro de las exposiciones de las colecciones de la Universidad y de otras instituciones: “desde el punto de vista del sistema de patrimonio y museos de la UN es un hito histórico en la gestión del patrimonio cultural”.
Según Castell, esto es posible porque “por primera vez los museos de la UN, más allá de los laboratorios y el campus, pueden difundir su actividad, todo el patrimonio cultural, todo su acerbo de investigación y conservación, que es fruto de 140 años de historia de la Universidad al servicio de la sociedad colombiana”.
Castell cree que, más allá del volumen de objetos, lo primordial de la colección de los museos de la Universidad se encuentra en la diversidad. Esta consideración se sustenta en que el sistema custodia, entre otras, las colecciones de arte, antropología, historia, técnica, ciencia y medicina.
“El conjunto de colecciones museográficas que están vinculados a la Universidad Nacional es el potencial que convierte este conjunto en el sistema de patrimonio en el museo más grande y, sobre todo, diverso de Colombia”, explicó Castell.
Entre otros servicios museográficos que prestará el Portal en el Claustro San Agustín, al margen de la exposición de colecciones, se destacan las actividades de documentación y asesoría.
“El Portal de Museos es la puerta del Sistema de Patrimonios de Museos y, en ese sentido, no solamente responde a las necesidades de los museos, sino de otras unidades académicas y administrativas de la Universidad, que también custodian y gestionan patrimonio cultural”, dice Castell.
El Claustro acoge desde este 31 de octubre la Semana de la Universidad Central de Venezuela en Bogotá, con la exposición fotográfica Valores plásticos en la ciudad universitaria de Caracas.

VOCES
Saúl FrancoDirector Doctorado en Salud Pública UN
“Uno tiene impresiones muy fuertes cuando visita tanto cosas muy antiguas como muy recientes. A mí me impactó mucho cuando conocí Brasilia, que es la capital del mundo más joven que yo, pero también me impresiona cuando visito lugares como este, que son lugares centenarios. Aquí hay siglos de historia acumulados y con la ubicación tan privilegiada que tiene me parece que para la Universidad es un privilegio contar con un lugar como éste”
Hernán del ValleJefe Misión Médicos sin Fronteras
“Para Médicos sin Fronteras es una oportunidad invalorable poder colaborar con la Universidad Nacional de Colombia en esto y tener un espacio como el Claustro de San Agustín, renovado, y poder mostrar las fotos aquí. Es un hecho invaluable. Hemos llevado esta muestra a todo el país, en distintas ciudades, y la hemos llevado fuera de Colombia. Poder tenerla en Bogotá, en un lugar como el Claustro, es esencial”.

Fuente:
http://www.cartauniversitaria.unal.edu.co/ediciones/30/10carta.html